Corazón del Impenetrable
Dos días largos entre monte, parque, comunidades y camino.
Dos días intensos para cruzar monte, parque y comunidades sin quedarte en la superficie del viaje.
Salimos temprano desde Villa Río Bermejito y encaramos una jornada larga, de esas que van cambiando de paisaje a medida que se afina el camino. Como es la travesía más completa, el primer día enlaza monte, historia local, comunidades y parque nacional en un mismo recorrido.
La ruta nos lleva por la zona de La Cangayé, por el viejo cauce de Remanso Negro y por parajes donde el territorio se entiende mejor con alguien que conoce sus marcas. También pasamos por el enorme árbol al que todos acá llaman el Gigante del Impenetrable y por Techat, donde la presencia wichi forma parte natural del viaje, no una parada armada.
Más adelante entramos por la Picada de los Mil Cactus hacia el Parque Nacional El Impenetrable. Ahí combinamos tramos en 4x4, caminatas y observación de fauna antes de seguir por la costa sur del parque hasta Nueva Población y cerrar el día en Misión Nueva Pompeya.
Primer día de camino largo: alrededor de 280 km entre tierra, senderos y picadas. Incluye almuerzo con familia de la zona, alojamiento y cena en Misión Nueva Pompeya.
El segundo día arranca en Misión Nueva Pompeya y sigue hacia el Parque Provincial Fuerte Esperanza, donde el monte seco aparece con toda su fuerza. Ahí caminamos entre especies emblemáticas del Impenetrable, con tiempo para leer el ambiente y no solo atravesarlo.
Después pasamos por Fuerte Esperanza, uno de esos pueblos que resumen buena parte de la identidad de la región. Almorzamos en el camino y seguimos hacia la Reserva Loro Hablador, un área donde la biodiversidad vuelve a cambiar y el paisaje se abre de otra manera.
La jornada cierra con una caminata de 3,8 km por la reserva y el regreso por la Ruta Juana Azurduy, un tramo donde todavía se ven restos de viejos intentos de obra que quedaron como parte del paisaje.
Segundo día de travesía: unos 290 km y una jornada completa de monte, reserva y regreso largo.
Si te alojás en el hotel EcoTur, podés sumar un tercer día más liviano para cerrar el viaje en el río. La salida en lancha por el Bermejito y sus lagunas sirve para bajar revoluciones y ver otra cara del Chaco después de dos días intensos de tierra y monte.
Plan opcional de cierre: navegación tranquila de 3 a 4 horas.
Podés hacerla sola o combinarla con hotel, río u otras salidas para que el recorrido tenga el ritmo que buscás.